Alicante, conocida históricamente como la «Ciudad de la Luz», es mucho más que el punto de entrada a la Costa Blanca.
Es un destino con una personalidad arrolladora que combina un legado histórico milenario, playas de bandera azul y una de las gastronomías más ricas del Mediterráneo español.
Si estás planeando una escapada y quieres saber qué ver en Alicante, prepárate: vamos a desgranar cada rincón de esta ciudad para que no te pierdas nada.
Desde las imponentes murallas de un castillo medieval hasta la serenidad de una isla virgen, Alicante ofrece una variedad de experiencias que satisfacen tanto al viajero cultural como al que busca relax bajo el sol.
El Castillo de Santa Bárbara: El balcón del Mediterráneo
Si solo pudieras visitar un lugar, este sería, sin duda, el primero en tu lista de que ver en Alicante. El Castillo de Santa Bárbara se alza majestuoso sobre el Monte Benacantil, a 166 metros de altitud, vigilando la bahía. Es una de las fortalezas medievales más grandes de España y ofrece las mejores vistas panorámicas de la ciudad.
La Cara del Moro
Una de las curiosidades más fascinantes de este castillo es la silueta que forma la montaña si se mira desde la Playa del Postiguet. La erosión y las estructuras del castillo dibujan el perfil de un rostro humano, conocido popularmente como «La Cara del Moro», protagonista de numerosas leyendas locales sobre amores imposibles entre musulmanes y cristianos.
Cómo disfrutar de la visita
El acceso es gratuito para el recinto general. Puedes subir caminando por el Parque de la Ereta para disfrutar del paisaje, o utilizar el ascensor excavado en la roca que se encuentra frente a la playa (con un pequeño coste). Una vez arriba, recorre sus tres recintos: la «Torreta» (la parte más alta), el «Macho del Castillo» y el Revellín.
El Barrio de Santa Cruz: El alma bohemia
A los pies del castillo se despliega el Barrio de Santa Cruz, el casco antiguo más auténtico y fotografiado de la ciudad. Pasear por sus calles estrechas y empinadas es como entrar en un oasis de paz que recuerda a los pueblos blancos de Andalucía.
- Fachadas de colores: Las casas, de un blanco inmaculado, contrastan con los marcos de las ventanas en azul o amarillo y las explosiones de color de las gitanillas y geranios en los balcones.
- La Ermita de Santa Cruz: En el punto más alto del barrio, es el centro de la devoción popular durante la Semana Santa.
- Las escaleras: Prepárate para subir y bajar escalones, pero cada rincón vale la pena para una foto espectacular.
La Explanada de España: imprescindible que ver en Alicante
No se puede entender Alicante sin su Explanada de España. Este paseo marítimo es el centro neurálgico de la vida social alicantina.

Lo que lo hace único es su suelo: un mosaico ondulado compuesto por más de 6 millones de teselas de mármol que imitan las olas del mar en tonos rojo, azul y blanco.
Caminar bajo la sombra de sus cuatro hileras de palmeras mientras escuchas la música de los artistas callejeros es una de las mejores cosas que hacer en Alicante al atardecer.
Al final del paseo, te toparás con la Casa Carbonell, uno de los edificios civiles más bellos de la ciudad, construido en la década de 1920.
Playas de Alicante Arena dorada y aguas cristalinas que Ver en Alicante
Alicante es un paraíso para los amantes del mar. Su clima privilegiado permite disfrutar de sus playas casi durante todo el año.
Playa del Postiguet
Es la playa urbana por excelencia. Situada en pleno centro, es ideal para un chapuzón rápido sin salir de la ciudad. Su paseo marítimo está lleno de cafeterías y es el lugar perfecto para ver los fuegos artificiales durante las fiestas de San Juan.
Playa de San Juan
Con casi 3 kilómetros de extensión, es considerada una de las mejores playas de España. Su arena es fina y el agua suele estar muy limpia.
Es el lugar preferido por los locales para practicar deportes como el vóley playa, el running o el surf. Además, su oferta gastronómica en primera línea de mar es inigualable.
Calas del Cabo de las Huertas
Si prefieres la tranquilidad y el contacto directo con la naturaleza, dirígete al Cabo de las Huertas.
Aquí encontrarás pequeñas calas rocosas de aguas transparentes, ideales para el snorkel y el nudismo. Es un paisaje mucho más salvaje y silencioso.
La Isla de Tabarca: Una reserva marina única
Si tienes tiempo suficiente, una excursión a la Isla de Tabarca es obligatoria. Es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y fue la primera Reserva Marina declarada en España.
Se llega en unos 50 minutos a bordo de las «tabarqueras» que salen desde el Puerto de Alicante.
La isla es pequeña, se recorre a pie y mantiene el encanto de un antiguo refugio de piratas berberiscos.
Sus murallas, su iglesia de San Pedro y su faro son paradas necesarias, pero el verdadero tesoro está bajo el agua. No olvides tus gafas de bucear: la biodiversidad marina aquí es asombrosa
Consejo de experta: No te vayas de la isla sin probar el «Caldero Tabarquino», un plato de pescado y arroz que es el orgullo de los isleños.
Museos que elevan el nivel cultural
Alicante ha apostado fuerte por la cultura en las últimas décadas, convirtiéndose en un referente museístico.
- MARQ (Museo Arqueológico Provincial): No es un museo convencional. Utiliza técnicas expositivas modernas y didácticas que lo llevaron a ganar el premio al Mejor Museo de Europa en 2004. Un recorrido desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna.
- MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante): Situado frente a la Basílica de Santa María, alberga obras de genios como Picasso, Dalí, Miró y Juan Gris, además de la colección de Eusebio Sempere.
- MUBAG (Museo de Bellas Artes Gravina): Ubicado en un palacio del siglo XVIII, se centra en el arte alicantino y español desde el siglo XVI hasta principios del XX.
El Mercado Central y la gastronomía alicantina

Para conocer una ciudad hay que olerla y saborearla, y el mejor sitio para hacerlo es el Mercado Central de Alicante. Este edificio de estilo modernista es un templo del producto local.
Aquí el protagonista absoluto es el arroz. En Alicante, el arroz no es un acompañamiento, es el plato principal.
A diferencia de la paella valenciana, el arroz alicantino (como el arroz a banda o el arroz con costra) se centra en la potencia del caldo y el sofrito (la famosa salmorreta).
Además de los arroces, no dejes de probar:
- Los salazones: Mojama, hueva de atún y maruca.
- El turrón: Aunque es típico de Jijona, Alicante es su escaparate mundial.
- La uva embolsada del Vinalopó.
El fenómeno del «Tardeo»
Alicante no solo tiene vida nocturna, ¡tiene vida de tarde! El tardeo alicantino es una tradición que se ha exportado a otras ciudades.
Consiste en empezar la fiesta justo después de la comida, alrededor de las 16:00, en las zonas de la calle Castaños y el Mercado Central.
Es una forma fantástica de disfrutar del ambiente local, con música en directo, copas al sol y gente de todas las edades compartiendo la alegría del clima mediterráneo.
Las Hogueras de San Juan: La fiesta mayor
Si tu visita coincide con el mes de junio (específicamente del 20 al 24), vivirás la experiencia más intensa que ver en Alicante: las Hogueras de San Juan (Fogueres de Sant Joan).
La ciudad se llena de monumentos artísticos de cartón-piedra con crítica social que terminan siendo pasto de las llamas en la «Nit de la Cremà». El estruendo de las mascletàs al mediodía y el desfile folclórico llenan las calles de una energía única. Es una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional que hay que vivir al menos una vez en la vida.
Qué ver en Alicante provincia en una semana: El itinerario perfecto
Si dispones de siete días, tienes la oportunidad de descubrir por qué la provincia de Alicante es una de las más diversas de España. No todo es costa; el interior montañoso y sus pueblos medievales te robarán el corazón. Aquí tienes una propuesta de ruta optimizada para aprovechar cada segundo.
Días 1 y 2: Alicante Capital y Tabarca
Dedica los dos primeros días a conocer a fondo la ciudad. El primer día puedes centrarte en el Castillo de Santa Bárbara, el Barrio de Santa Cruz y el tardeo por el centro. El segundo día, toma el barco hacia la Isla de Tabarca. Es la combinación ideal de cultura urbana y paraíso natural.
Día 3: La joya de la corona: Altea y Calpe
Pon rumbo al norte. Altea es, posiblemente, el pueblo más bonito de la provincia. Su casco antiguo de casas blancas y cúpulas azules es una parada obligatoria. Por la tarde, desplázate a Calpe para admirar el imponente Peñón de Ifach. Si te sientes con fuerzas, la subida a la cima ofrece una de las vistas más espectaculares del Mediterráneo.
Día 4: El interior mágico: Guadalest y Fuentes del Algar
Alicante es la segunda provincia más montañosa de España, y este día lo demuestra.
- Guadalest: Un pueblo incrustado en la roca con un castillo al que se accede por un túnel natural. Es uno de los pueblos más visitados del país.
- Fuentes del Algar: Muy cerca de Guadalest, este paraje natural lleno de cascadas y piscinas naturales de agua fría (remansos) es el lugar perfecto para refrescarse en un entorno verde.
Día 5: Villajoyosa y el encanto del color
De vuelta a la costa, visita Villajoyosa (La Vila Joiosa). Es famosa por sus casas de pescadores pintadas de colores vibrantes para que los marineros pudieran reconocer su hogar desde la lejanía. Además, si eres amante del dulce, la visita a la fábrica y museo de Chocolates Valor es una experiencia sensorial imprescindible.
Día 6: Palmeras, Historia y Sal en el Sur (Elche y Santa Pola)
Dirígete hacia el sur de la provincia para descubrir dos contrastes fascinantes:
- Elche: Pasear por el Palmeral de Elche (Patrimonio de la Humanidad) te hará sentir en un oasis africano. No te pierdas el Huerto del Cura y la Basílica de Santa María.
- Santa Pola: Termina el día en las Salinas de Santa Pola, donde podrás ver flamencos en libertad y disfrutar de un atardecer rosado sobre las montañas de sal.
Día 7: La Ruta de los Castillos (Villena o Sax)
Para cerrar tu semana en Alicante provincia, aléjate del mar y adéntrate en el Valle del Vinalopó. Esta zona es famosa por su producción de vino y su impresionante red de fortalezas medievales.
El Castillo de la Atalaya en Villena o el castillo colgado de un risco en Sax te harán sentir en plena Edad Media antes de despedir tu viaje.
Consejo pro de viaje: La mejor forma de realizar esta ruta de una semana es alquilando un coche, ya que te dará la libertad de combinar mar y montaña en un mismo día, algo que el transporte público hace más difícil en las zonas de interior.
Rincones Que Ver en Alicante
La Calle de las Setas (Calle San Francisco): Un rincón mágico
Si buscas qué ver en Alicante con niños (o simplemente un lugar original para Instagram), la Calle San Francisco es una parada obligatoria. Lo que antaño era una zona degradada, hoy es un pasaje peatonal fantástico habitado por setas gigantes de colores que parecen salidas de un cuento de hadas.
Por qué visitarla: Es un ejemplo perfecto de regeneración urbana.
Ideal para: Familias y amantes de la fotografía urbana. Las figuras de las setas tienen toboganes y casitas donde los más pequeños pueden jugar mientras los adultos disfrutan de las tiendas locales.
Patrimonio religioso: La Concatedral y la Basílica
Para los amantes de la arquitectura y la historia, el centro de Alicante esconde dos joyas que no pueden faltar en ninguna ruta cultural:
- Concatedral de San Nicolás de Bari: Su sobrio estilo herreriano por fuera esconde una cúpula espectacular de 45 metros de altura y un claustro del siglo XV que es un remanso de paz en medio del bullicio urbano.
- Basílica de Santa María: Es la iglesia más antigua de la ciudad. Se construyó sobre los restos de una mezquita mayor y destaca por su impresionante fachada barroca, que es una verdadera obra de arte esculpida en piedra.
El Parque El Palmeral: Un oasis al sur de la ciudad
Muchos turistas se quedan solo en el centro, pero si buscas lugares naturales que ver en Alicante, el Parque El Palmeral es el secreto mejor guardado de los locales.
Situado en la salida sur de la ciudad, frente al mar, este parque cuenta con cientos de palmeras, cascadas artificiales, lagos donde se puede remar en barca de forma gratuita y zonas de picnic. Es el pulmón verde perfecto para desconectar del asfalto.
Serra Grossa: El mirador alternativo
Si el Castillo de Santa Bárbara te ha sabido a poco, la Serra Grossa es el lugar donde van los alicantinos a ver el atardecer. Es una pequeña elevación junto al mar que ofrece una perspectiva diferente de la ciudad y de la costa norte hacia San Juan.
Es una ruta de senderismo muy sencilla, ideal para hacer ejercicio suave mientras disfrutas de una brisa marina inigualable.
Compras y Shopping que Ver en Alicante
Para muchos viajeros, no hay turismo completo sin una tarde de compras. Alicante ofrece varias zonas clave que satisfacen todos los presupuestos:
- Avenida de Maisonnave: La milla de oro alicantina. Aquí se encuentran las grandes firmas internacionales y los centros comerciales más importantes.
- Calle Gerona y Calle Castaños: Ideales para encontrar boutiques de moda con un toque más exclusivo y local.
- Mercadillos: Si tu visita coincide con jueves o sábado, el mercadillo de Teulada es una experiencia sensorial de gritos, regateos y productos frescos que te muestra la cara más auténtica de la vida diaria alicantina.
Excursiones cerca de Alicante: Qué ver en los alrededores
- Las Cuevas de Canelobre (Busot): A tan solo 24 km de la ciudad, estas cuevas albergan una de las bóvedas más altas de España, con formaciones de estalactitas y estalagmitas que parecen catedrales de piedra.
- Elche y su Palmeral: A 20 minutos de distancia, podrás visitar el Palmeral más grande de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
- Altea y Villajoyosa: Dos de los pueblos más coloridos y pintorescos de toda la costa mediterránea, fácilmente accesibles con el TRAM.
Los pueblos más bonitos de la provincia de Alicante: Tesoros a pocos kilómetros
Si después de recorrer la capital aún tienes ganas de más, la provincia de Alicante (especialmente las comarcas de la Marina Alta y la Marina Baixa) esconde algunos de los municipios con más encanto de España. Esta zona es ideal para establecer una ruta de varios días y descubrir la diversidad de paisajes que ofrece la Costa Blanca.
Altea: La cúpula del Mediterráneo
Es, para muchos, el pueblo más fotogénico de toda la Comunidad Valenciana. Su casco antiguo, situado en una colina, destaca por sus casas encaladas y las famosas cúpulas de azulejos azules de la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Pasear por sus calles empedradas llenas de miradores y tiendas de artesanía es una experiencia casi mística.
Calpe y el Peñón de Ifach
Calpe es reconocible a kilómetros de distancia gracias al Peñón de Ifach, una gigantesca roca que surge del mar y que es símbolo de la provincia.
Es un destino que combina perfectamente las playas kilométricas con el senderismo de altura. Además, en Calpe podrás visitar «La Muralla Roja», el icónico edificio del arquitecto Ricardo Bofill que se ha convertido en un lugar de peregrinación para fotógrafos de todo el mundo.
Denia: Ciudad Creativa de la Gastronomía
Al norte de la provincia se encuentra Denia, una ciudad que vive por y para el mar. Además de su imponente castillo y su barrio de pescadores «Baix la Mar»,
Denia es famosa mundialmente por su gastronomía (especialmente la Gamba Roja de Denia). Desde su puerto también salen los ferrys que conectan con las Islas Baleares, lo que le da un ambiente cosmopolita y vibrante.
Jávea (Xàbia) y sus calas de ensueño
Si buscas las calas que salen en las postales y en los anuncios de televisión, tienes que ir a Jávea. La Cala Granadella y la Cala del Moraig (en el vecino Benitachell) son famosas por sus aguas turquesas rodeadas de acantilados. Es el lugar perfecto para los amantes del kayak y el buceo.
Elche: Un mar de palmeras
A pocos minutos al sur de la capital, Elche ofrece un paisaje único en Europa. Con más de 200.000 ejemplares, su Palmeral es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una ciudad con una historia milenaria donde el paso de las culturas íbera, romana y árabe ha dejado un legado impresionante, destacando el yacimiento de L’Alcúdia y su majestuosa Basílica.
Preguntas Frecuentes sobre qué ver en Alicante
¿Cuál es la mejor época para viajar a Alicante?
Cualquier momento es bueno gracias a sus 300 días de sol al año. Sin embargo, mayo, junio y septiembre ofrecen temperaturas ideales sin el calor extremo de agosto.
¿Cómo moverse por la ciudad?
El centro de Alicante es muy compacto y se puede recorrer fácilmente a pie. Para distancias más largas (como ir a la Playa de San Juan), el TRAM es la opción más cómoda, rápida y económica.
¿Es Alicante un destino caro?
Para nada. Comparado con Madrid o Barcelona, Alicante ofrece una relación calidad-precio excelente, especialmente en restauración y transporte.
Conclusión: Por qué ver en Alicante
Alicante es una ciudad que te atrapa por su sencillez y su luz. Es un destino que permite combinar el aprendizaje histórico en sus castillos y museos con el relax absoluto en sus playas y la diversión en sus calles. Esperamos que esta guía sobre qué ver en Alicante te ayude a planificar un viaje inolvidable.
Ya sea por su patrimonio, por su gastronomía o simplemente por el placer de caminar por la Explanada con un helado artesano en la mano, Alicante siempre te recibirá con los brazos abiertos y ese eterno aroma a salitre y azahar.
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